"Ingenuo fetichismo poético" e "ingenua interpretación económica"
Cuando los edificios duermen, los sonidos desaparecen, arrastrándose como serpientes en los túneles de comunicación. La ciudad en movimiento - Aviador Dro Si tras la noche viene el día, a arrojar luz sobre la habitación a oscuras, sobre las calles destartaladas que fueron heridas por la lluvia incesante de la madrugada, o el político convence al poeta de que ésta no es la distancia justa con respecto a la realidad certera, entonces podremos decir que todos estos símbolos acuñados en toda no son más que la notación de un nuevo álgebra, al que le podremos llamar "ingenuo fetichismo poético". Un álgebra por supuesto incompleta pero consistente y autónoma, que respetando puntos de vista presenta la contínua construcción del verso inacabado y siempre por mejorar Si tras la noche viene el día, y el bosque macilento tras el primer amanecer trae árboles como superficies geométricas y pequeñas chozas de maderas simétricas gracias a la virtuosa...