"Ingenuo fetichismo poético" e "ingenua interpretación económica"

Cuando los edificios duermen,
los sonidos desaparecen,
arrastrándose como serpientes 
en los túneles de comunicación.

La ciudad en movimiento - Aviador Dro 

Si tras la noche
viene el día,
a arrojar luz sobre la habitación a oscuras,
sobre las calles destartaladas
que fueron heridas
por la lluvia incesante
de la madrugada,
o el político convence
al poeta de que ésta no es la distancia
justa con respecto a la realidad certera,
entonces podremos decir
que todos estos símbolos
acuñados
en toda
no son más que la notación
de un nuevo álgebra,
al que le podremos llamar
"ingenuo fetichismo poético".

Un álgebra por supuesto incompleta
pero consistente y autónoma,
que respetando puntos de vista
presenta la contínua construcción
del verso inacabado y siempre por mejorar

Si tras la noche
viene el día,
y el bosque macilento
tras el primer amanecer
trae árboles
como superficies geométricas
y pequeñas chozas
de maderas simétricas
gracias a la virtuosa colaboración
del sistema económico.

Entonces el economista
nos habla de una ingenua interpretación
económica
y el poema
se revela
como una estadística
apresurada
para los tiempos
en los que sólo vale la supervivencia.




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