Querida ausente (vi)

De nada sirve, escaparse de uno mismo. Moris, cantante argentino.


Querida ausente:


En esta tarde de viernes,
en el que el barrio me recibe
con su abrazo cálido,
y la soledad se aletarga
y se agarra al pecho,
me encuentro conmigo
mismo,
con mi presencia habitual
e insustituible,
con mi bien amado ser
y, fruto de algunas carencias
y de una resistencia
frente a la indiferencia y al olvido,
me pongo a escribirte.


Las conversaciones con los niños,
se quedan
como un eco lejano
que se agota
como la llama de una vela
que dejase de prender.


Querida ausente,
te busco incansablemente,
por avenidas del verso
apenas transitadas,
con los pies cansados
del caminante solitario
que se niega a perecer
frente a la imposición de los dioses,
que tal vez no existan.


¿Qué hacer
frente a la letra
que se acumula?


¿Qué hacer
frente a la lágrima
que recorre la mejilla
como un río fehaciente?


Pues escribir,
pues llorar
y dedicarle
estrofas
a la construcción
inagotable del discurso
del amor.







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