Acusaciones de una Mujer defraudada

Puedes llamarme
inmaduro, inconsecuente,
y nombrarme con numerosos adjetivos
pero lo que es inevitable,
querida Dragana,
es que éste es el fin de trayecto,
la última estación,
final de recorrido.

Acepto la controversia
que suscita
el apellido
de un amor
que se extinguió
con la lógica inevitable
de un descontento

Son acusaciones de una Mujer defraudada
y no voy a rebatirlas.

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