Nobody really cares about it

Nobody really cares about it 
pero en el argumento no escrito 
faltaban palabras 
y la hipocresía vertida 
tenía que ser mencionada 

Nobody really cares about it 
pero si me cuentas milongas 
no me hables 
de  
mi dolor
que profundamente sientes 
cuando sigues entre las sombras 

Nobody really cares about it 
pero el juego 
se fue de las manos 
y la palabra amor
causaba vértigo 

La caricia 
legitima la cicatriz subsiguiente 

Nobody really cares about it 
pero en el fuego cruzado
aprendimos la lección 
de que 
no hiere más lo que se dice 
sino el silencio entre los dos 
y al final de la partida 
que no ría quien más mintió. 

Cualquier historia 
no está completamente escrita 
y ninguna frase tiene un punto final. 
Canta conmigo querida,
juntos alcanzaremos el objetivo 
y no habrá que maquillar la verdad. 

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