La Guindalera que comienza

La Guindalera que comienza
tiene sus dinastías bien establecidas.
Búnkeres progresistas liderados
desde la Gasolinera.
Familias creativas
que, en algunas escuelas
, hacen del hipsterismo
una seña de identidad irrevocable
para el barrio,
con logo incluído
y amor al último Jedi,
a los hermanos Dalton,
y a la versión egoísta de Maradona.
La reina busca un príncipe casi adolescente
con linaje futbolero
para perpetuarse
en sus métodos
como los jesuítas que se rodeaban
de útiles y fieles seguidores
para llevar a cabo su misión mesiánica
evangelizadora.
Ora et Labora, rezaba el cister de Cluny
y en la arquitectura medioambiental
las piezas del puzzle aséptico encajan.
Portavoces y Portavozas
que no siguen los libros del socialismo clásico
pero que no les hacen falta
porque ellos y ellas tienen sus propias ideas
y conocen bien
para qué sirve este negocio de la política de barrio.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un cuento serbio en verso (la oscura moral del antihéroe)

Construiremos algo nuevo