Oda a la distancia

Aunque estés lejos
la distancia no supone
un agravio.

En el lugar que ocupes,
hay un trozo de pasado
que es vector de futuro,
hay una llanura insondable
que algo más que un mar
por explorar juntos.

Viajaremos
en barcos tripulados
por polizones,
por personajes puramente fronterizos,
fugitivos de leyenda
que transmitieran
que la vida
es algo más que una contínua huída hacia delante
hacia el fatal destino.

Y quizás entonces no arribaremos
a la tierra prometida
de un beso que lleva cocinándose
por años,
temprano como el agua
de la fuente clara,
tibio
como el abrazo
que recompone el alma
tras una ausencia,
paz y calma
en el laberinto de calles,
avenidas y plazas
de la segmentada ciudad de hielo
y enredaderas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un cuento serbio en verso (la oscura moral del antihéroe)

Construiremos algo nuevo