Querida ausente (CXXVI)
Querida ausente:
Cuando los versos se agotan,
uno recurre a la fuente inagotable
de historias que es la realidad.
Ésta nos habla de ausencias prolongadas,
de gestos y señales que depositaron
esperanzas y una siembra de presente
y alentador futuro.
Nos sitúa en lugares
que no habríamos ni siquiera imaginado
y continúa la senda
del amor construído
y postergado.
¡Cuánto cuesta aceptar un adiós!
¡Cuánto se anhela
al ser amado!
¡Cuántas razones
tengo para volverte a ver
y que
el abrazo no me aleje de tí,
tan sólo lo preciso!
Cuando los versos se agotan,
uno recurre a la fuente inagotable
de historias que es la realidad.
Ésta nos habla de ausencias prolongadas,
de gestos y señales que depositaron
esperanzas y una siembra de presente
y alentador futuro.
Nos sitúa en lugares
que no habríamos ni siquiera imaginado
y continúa la senda
del amor construído
y postergado.
¡Cuánto cuesta aceptar un adiós!
¡Cuánto se anhela
al ser amado!
¡Cuántas razones
tengo para volverte a ver
y que
el abrazo no me aleje de tí,
tan sólo lo preciso!
Comentarios
Publicar un comentario