Querida ausente (CLXXXIX) : En tu prueba de lealtad constatable

Querida ausente:

En tu prueba de lealtad constatable, 
había lealtades paralelas a dos figuras 
a mí cercanas, a mí ajenas,
y escasa lealtad a los principios 
que acompañaban la empresa 
en la que se alojaba nuestro... ¿incipiente amor?

Dime si soy injusto...
pues puede ser que juzgue en exceso 
esos movimientos laterales tuyos 
sin contar conmigo para nada 
y en los que me atrevería 
a decir 
en que calladamente me la jugabas.
¿Era ésa la misión redentora 
constructora de futuro
que traería en un tiempo 
el liberador amor? 
¿En tus actos 
calculaste, calculas, el posterior daño,
la herida subsiguiente?

Ya sé que mis movimientos 
no son inocuos.

Mas uno se obstina
en la elaboración 
de una canción 
a partir de la nada 
y es escaso el eco 
que tu voz devuelve a través 
del vínculo que, en un inicio, nos envolvía
y que... ¿todavía nos envuelve? 

Déjame que camine con una duda 
y que renueve 
este voto profano 
que engrandece 
las reservas de tu ventaja, tu vanidad y tu ego,
mientras hace rato
que pienso en que si tienes que castigarme 
todavía,
es porque algo quedó de remanente 
en las arcas del amor inconfesable. 





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