Querida ausente (CXCIII)

Terminé el poema nº 194 antes que el nº193
y es una casualidad que éste último sea un número primo
y el otro no lo sea.

Los números primos son como islas
en un mar en los que son únicos, distintos y cada
uno de los cuales tiene una personalidad propia.

Cuando Paolo Giordano escribió sobre la soledad de los números
primos
completó un hermoso y brillante retrato
de la existencia humana.

Los números que habitan las ciudades,
a veces están aislados
como los números primos,
y cada existencia es única, indistinta,
y la desolación
que acarrea la soledad
se parece a la naturaleza
de las islas en un mar de números naturales.

Sí. Querida ausente, tu ausencia es propia
de la condición de número indivisible
porque eres única
como yo también soy único
y todo ser humano es único.

¿Seremos solidarios en nuestra certeza de ser únicos?
Creo que sí, porque además de ser
números
tenemos corazón.

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