Hubo un tiempo

Hubo un tiempo
no tan lejano
en que apenas
me bastaba un motivo
sin importancia
para recordarte
o para escribir una estrofa.

Sin embargo,
uno no debe quedarse
enquistado en el dolor
de un amor
que sabe a vino amargo
y por el que
(¿acaso desconozco?)
has realizado
invisibles movimientos
tácticos
para que la cosa
se quedase como está
y asegurarte alguna ventaja.

He de obrar en consecuencia.
Si me ignoras, te ignoraré.
Porque ya pagué un precio alto
por atreverme a quererte.

Mas sólo te reprocho
el hecho de no haber sido
clara conmigo.

No puedo culparte
de no corresponder.
El afecto es un camino
de ida y vuelta.

Cada uno asume libremente
sus opciones
y cada trayecto
tiene un riesgo no calculado
como un arma de doble filo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un cuento serbio en verso (la oscura moral del antihéroe)

Construiremos algo nuevo