Tras la puerta

Tras la puerta
que da paso al umbral
del edificio donde vives
hay un reproche
cada vez que se cierra
tras de mí
y me dice buenos días
qué haces aquí.


Tras la puerta
que separa el umbral
del edificio donde vives
y que construye una frontera
entre tu mundo y la calle,
hay un adiós lento y triste
que me lleva a la realidad
del asfalto,
al paisaje de ladrillos rojos
y jardines con alambrada.


Entonces la ciudad me recibe
con su austera respuesta,
que consiste en el silencio
y las calles no me dan la bienvenida,
y las plazas son testimonio
de los juegos de otros niños
felices y ajenos.


Tras la puerta
yo respeto tu espacio
en el que tiene lugar tu vida.

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