En tierra de nadie

Todo en tí fue naufragio Neruda 

En tierra de nadie
como fugitivo a deshoras,
en la frontera que no espera,
olvidando el interrogatorio
del vigilante que me creyó intruso
tras el cual

las supuestas competencias profesionales
permanecieron intactas.

Nunca tuve que demostrarle nada a nadie
y si fue este el caso,
rara vez perdí la calma.

La desconfianza
propia
de los pueblos de Castilla
se hace presente.

¿Cuál es el inventario de títulos necesario
para llevar a cabo la misión?

Le pregunto al vigía.

¿Acaso alma, corazón y vida?








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