¿Qué importa si Elisa confabula?

Elisa es partidaria de las versiones oficiales.
Dice creerlas a pies juntillas
y sacar de ellas el provecho que le otorga
el beneficio de la duda.
Es también practicante de las convenciones,
y cuando algo no le encaja,
lo deja pasar,
porque total para qué.
A los que transgreden la norma,
y acribillan con una pluma mal enroscada
la palabra familia sobre un papel en blanco,
ella no los perdona.
"¡Se lo buscaron!", dice Elisa
juiciosa tomando el último sorbo
del té de las cinco,
mientras arregla el faldón
de la mesa camilla,
y sujeta el biombo,
última trinchera
desde la que refugiarse de las visitas incómodas.
¿Qué importa si Elisa confabula?
Se preguntan los protagonistas
de sus relatos.
Si es normal que desde su vida
repleta de escenas
propias del costumbrismo español,
y la tradición de la zarzuela,
todo esté fenomenal
y todo sean sonrisas.
¿Quizás ella conozca la crónica gris de ciudades como ésta?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un cuento serbio en verso (la oscura moral del antihéroe)

Construiremos algo nuevo