Un hilo invisible

A todos y todas los y las que amo pero están lejos 

Aunque tú no me veas 
ni yo a tí 
entre ambos existe un hilo invisible 
que es capaz de construir 
una incalculable ilusión 
más allá de las fronteras 
que delimitan o amparan 
nuestros pequeños y a veces 
maltrechos territorios. 

Pero la distancia física 
nunca fue un impedimento para 
las almas 
que estaban destinadas 
a fundirse 
en un abrazo rotundo.
Más rotundo que un amanecer 
sin dudas.

Porque sabemos 
que nuestro amor 
no es un asunto del azar 
ni cambia en función 
del clima ni de las condiciones atmosféricas .
No depende de la marea alta,
ni de la gravedad de la luna.  

Nuestro amor es el cemento 
que fabrica 
la casa 
sobre la ruína,
que hace florecer 
rosas 
en medio de un campo helado de invierno. 



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