Ámate, quiérete, y que nadie te detenga

Así me levanto, cada mañana y
me digo:
Ámate, quiérete y que nadie te detenga,
Que el obstáculo sea un aprendizaje,
Que quien te quiere te lo muestra,
Y quien no te quiere,
pues mejor para tí,
es mejor que te alejes de él o ella
Porque el amor no es una moneda de cambio
Es un fín en sí mismo,
Un viaje sin comienzo aparente
Una travesía en un tren sin ser calculado
Que comienza en uno mismo

Así me levanto, cada mañana y
me digo:
Ámate, quiérete y que nadie te detenga
Nadie te amará como el amor
que te ofreces a tí mismo.

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