Cuando Frau Bachmann sale de la oficina
¡Y pensar que vuelvo a la idea de Frau Bachmann
y no se me quita de la cabeza,
en pleno recurso reiterativo!
Cuando Frau Bachmann sale de la oficina,
todo está recogido,
carpetas en la estantería,
bolígrafos en el cajón
y la pluma estilográfica mont-blanc
en su estuche de madera.
También hay sobre la mesa
dos caballos de madera, uno blanco y otro negro,
decapitados por una calculadora científica
de las antíguas,
de ésas que escriben sobre un rollo de papel,
probablemente reciclado
a estas alturas
en pos
de esa tendencia
que algunos progresistas tienden hacia el ecologismo
cuando quieren hacer algo de política social.
Pero ella cierra la puerta
y aparca los asuntos importantes
hasta el día siguiente
y todo está en orden
mientras suena la novena
de Beethoven en contraposición
con tanto racionalismo.
y no se me quita de la cabeza,
en pleno recurso reiterativo!
Cuando Frau Bachmann sale de la oficina,
todo está recogido,
carpetas en la estantería,
bolígrafos en el cajón
y la pluma estilográfica mont-blanc
en su estuche de madera.
También hay sobre la mesa
dos caballos de madera, uno blanco y otro negro,
decapitados por una calculadora científica
de las antíguas,
de ésas que escriben sobre un rollo de papel,
probablemente reciclado
a estas alturas
en pos
de esa tendencia
que algunos progresistas tienden hacia el ecologismo
cuando quieren hacer algo de política social.
Pero ella cierra la puerta
y aparca los asuntos importantes
hasta el día siguiente
y todo está en orden
mientras suena la novena
de Beethoven en contraposición
con tanto racionalismo.
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