Querida ausente (CL)
Querida ausente:
En el transcurso
de los primeros días del verano,
el sol calienta
los ánimos
y la mente enfría los propósitos
porque hay que ser realista
y hemos de ser precavidos
a la hora de elegir los momentos.
Como éste , por ejemplo,
en el que me siento al escritorio
a esbozar
con breves palabras
la verdadera
emoción
que surge al pronunciar tu nombre.
De la emoción, surge el sentimiento
y de la recreación la templada fantasía.
Por suerte, no hemos perdido la cabeza
buscándonos,
pero cuando el amor persiste
no necesita ser encontrado,
porque ya existe,
ya está
en la estancia que le corresponde
del corazón que fulge y que late.
En el transcurso
de los primeros días del verano,
el sol calienta
los ánimos
y la mente enfría los propósitos
porque hay que ser realista
y hemos de ser precavidos
a la hora de elegir los momentos.
Como éste , por ejemplo,
en el que me siento al escritorio
a esbozar
con breves palabras
la verdadera
emoción
que surge al pronunciar tu nombre.
De la emoción, surge el sentimiento
y de la recreación la templada fantasía.
Por suerte, no hemos perdido la cabeza
buscándonos,
pero cuando el amor persiste
no necesita ser encontrado,
porque ya existe,
ya está
en la estancia que le corresponde
del corazón que fulge y que late.
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