Querida ausente (CXLI)

Querida ausente :

En la tarde de mi cumpleaños,
no me falta nada
pero hay muchas personas
que no están cerca y a las que amo
y entre ellas... estás tú.

Hoy mi celebración
será una austera cena para uno solo,
unas partidas de ajedrez en el locutorio
y el poderte escribir poemas
y algún pequeño obsequio autoobsequiado.

Desde Zaragoza con amor,
comenzará alguna de las pequeñas epístolas
que invocan a la poesía,
a los
ríos, a los árboles, y a un sol clemente.

Recibe el abrazo de flores que asimismo me otorgo,
el beso que propone el sabor postergado
y que tiene en la palabra hoy
todo su cromatismo.

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