Querida ausente (CXXXVIII)

Querida ausente:

Quizás alguna vez
hayas echado en falta
la privacidad
de nuestro amor
publicado en verso
y al mundo,
pero es que el canto
no es sino un inicio,
un paréntesis
que se abre y que invoca a la hondura,
espero que no te incomode
y si así fuera,
¡lo sentiría mucho!
Algo sí he aprendido en este tiempo,
¡no se ha de pedir perdón por sentir
de esta o cualquier otra manera
pero un mensaje
repetitivo puede
resultar algo enojoso!
¿Enojoso?
Bueno,
desde mi perspectiva
es la construcción del fichero
de tu ausencia
que tiene una revisión diaria
y al que acudo
como evasión, cántico
y pórtico,
como espejo,
estado de ánimo,
esperanza,
descripción de un tierno y dulce
beso de amor
de todos los infinitos
besos que aún no te he dado
pero es que están en proyecto
y sólo queda el visto bueno de tus ojos
.

Es la crónica humilde
del viandante solitario
que te recuerda sin usar el relicario,
tras los cristales de un autobús,
o cuando pasea por las calles
por los parques o por las plazas.
Zaragoza es algo más que caramelos de violetas
y chocolate artesano.
Un río, una llanura, un castillo con aroma a Taifa, vino y libertad.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Un cuento serbio en verso (la oscura moral del antihéroe)

Construiremos algo nuevo