Lo mejor para todos y todas

Ella
se puso manos a la obra
para construir un escenario que fuera el mejor para todos.
Así se lo contaba a sus amistades,
de veras, lo creía a piés juntillas.
Pero ¡qué curioso!
Como resultado
de tremenda edificación,
quien salió reforzado
fue su "pequeño mundo"
y con curiosos argumentos
bien traídos y elaborados
que denigraban
al ponente de un amor sin dudas,
logró sacar adelante su proyecto.

Ya sabe, cómo funcionan las cosas...
y Usted me entiende cuando le digo
que algunas personas
se llevan por delante lo que haga falta
con tal de salvarse
y
sin embargo,
pese a que el conferenciante
comprendía y respetaba todos los movimientos,
los ataques se sucedieron
en ambas direcciones
y la fabricante del orden
se sentía molesta y herida
ante tamaña desconsideración.

¡Hasta acusaron de crueldad al conferenciante!

Hubo otro conferenciante, por supuesto,
que, efectivamente, se portó como un ser cruel
pero al que casi nadie
menciona
y que ahora lleva
la etiqueta de damnificado...

¿Es éste escenario el mejor para todos y todas?

¿Dónde está el agravio comparativo?

¿Dónde el inventario patrimonial del señor damnificado?



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