Todavía, la armonía

Ya sé... Debo liberarme de todo lo que me impide continuar.
Sin embargo,
cuando pienso en tí,
todavía,
la armonía
surge tras
la hoja en blanco.

Vale. Llámale las ganas.
El deseo que se excede
en su origen.
Porque éso que llamo armonía
es inexistente.
En su definición, armonía
quiere decir equilibrio, proporción, correspondencia
entre las partes de un conjunto.

En nuestra relación,
hoy desaparecida del mapa
como un país o una ciudad
que, por el paso de la historia,
hubiera cambiado su nombre
o como un hombre o una mujer
que hubieran comenzado una vida nueva
en un lugar distinto
con pasaportes falsos,
identidades inventadas,
quedan algunas luces.

Acompáñame si quieres
por el camino de esta propuesta fantasiosa...
Imaginemos que ambos,
desprovistos de todo lo que nos condena
a vivir alejados,
nos emplazamos en una estación de tren
y elegimos al azar un billete a un destino
que el bolsillo
pueda pagar.

¡Sería formidable!


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