Clausurar un enfado que dura años

Confundir un enfado con alguien
por su indiferencia
y por sus métodos operativos
de insinceridad
con un amor
es síntoma de una casi-patología mental.

Por éso hay que clausurar un enfado que dura años.

Adiós a una mujer indiferente
que dejó atrás no sólo el amor
sino la confianza depositada.

Adiós a los profesores de Historia
que instruían a sus alumnos
como a perros paseados por sus amos
en el amanecer nuevo de un día.

Adiós a las relaciones de mala calidad,
que nos hacen tristes y vacíos.

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