Querida ausente (CXCIX)

Querida ausente:

Hoy me rebelé
contra el verbo,
el sustantivo,
el adjetivo acotados,
y lancé una oda al viento
que restallaba tu nombre.

Estas paredes
ya han aprendido
a sacar palabras
del silencio,
donde el alma
permanece callada,
como un improperio
dicho
bajito
y que nada
en un lago venenoso.

Ven conmigo
a la fiesta de Baco
y desdigamos
a Baudalaire
en sus pútridos presagios.

Que el verso tenga
la suficiente solvencia
para decirte
lo mucho
que el amor
trabaja a deshoras
y lo mucho
que el deseo
adorna
a la materia
incandescente.

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