Querida ausente (CCVII)
Querida ausente:
Un poema compuesto
con breves palabras
no daña ni hace mal.
Uno lo compone
como episodio
de un amor incompleto,
pero que aspira
a ser concreto gracias
a su constante pulso,
a su arquitectura de tiempo.
Una plaza,
una ciudad,
no bastan
para componer un paisaje.
Los bancos de los parques
nos recuerdan
y el dulce viento de octubre
crea su aroma de nostalgia.
Algunas preguntas
vienen de forma natural:
¿Qué será de tí?
¿En qué coordenada habitas?
¿Qué luna no sonríe al verte?
¿Qué palabra has dicho de más
aunque es tarde ya?
¿Qué sol te abriga?
¿Qué noche no te pienso?
Un poema compuesto
con breves palabras
no daña ni hace mal.
Uno lo compone
como episodio
de un amor incompleto,
pero que aspira
a ser concreto gracias
a su constante pulso,
a su arquitectura de tiempo.
Una plaza,
una ciudad,
no bastan
para componer un paisaje.
Los bancos de los parques
nos recuerdan
y el dulce viento de octubre
crea su aroma de nostalgia.
Algunas preguntas
vienen de forma natural:
¿Qué será de tí?
¿En qué coordenada habitas?
¿Qué luna no sonríe al verte?
¿Qué palabra has dicho de más
aunque es tarde ya?
¿Qué sol te abriga?
¿Qué noche no te pienso?
Comentarios
Publicar un comentario