Oda a tu sonrisa
Oda a tu sonrisa.
¡Cómo echo en falta tu sonrisa!
Esa que me dabas sin yo pedírtela.
Esa que valía más que un millón de besos,
esa que traía abril y todos los meses del año.
De la sonrisa,
como punto de partida
venía la caricia,
y ésta era un signo de interrogación
en el jardín de arena y hierba.
Me vale con saber que
todavía existe esa sonrisa,
aunque yo no la pueda ver
esperando que la tristeza que dejó un adiós
no haya transformado
ni el más recóndito
de los anhelos.
En tu sonreir
había una senda hacia el futuro,
pero hoy ando cansado
y me parece que está lejos.
Entonces... ¡Recordaré otra vez tu sonrisa!
¡Cómo echo en falta tu sonrisa!
Esa que me dabas sin yo pedírtela.
Esa que valía más que un millón de besos,
esa que traía abril y todos los meses del año.
De la sonrisa,
como punto de partida
venía la caricia,
y ésta era un signo de interrogación
en el jardín de arena y hierba.
Me vale con saber que
todavía existe esa sonrisa,
aunque yo no la pueda ver
esperando que la tristeza que dejó un adiós
no haya transformado
ni el más recóndito
de los anhelos.
En tu sonreir
había una senda hacia el futuro,
pero hoy ando cansado
y me parece que está lejos.
Entonces... ¡Recordaré otra vez tu sonrisa!
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