Aquellas oscuras ideas

Viejo arrabal de los tejados grises 
bajo el opaco cielo,
yo te invoco... 

Chavales del arroyo 
Pasolini

Aquellas oscuras ideas
que nos atormentaban,
no son para tanto.

Ni este cielo nos asfixia,
ni estamos sujetos al asfalto
con cadenas irrompibles.

Es más cuando pienso en tí,
el día se ilumina,
el vals del tiempo
atesora
su compás
y su armonía.

La tierra, árida y austera
saluda a la encina.

He creído ver tu sombra,
tras la sombra
de aquel árbol.

He visto la imagen que forma
en el espejo
el propio espejo
del estanque.

Narciso y Edipo
fueron prisioneros
de su vanidad y tiranía.

Aquellas oscuras ideas
se extinguieron,
cuando la sombra
cobró vida,
y el cristal se deshizo
al otro lado.

Mas, tú gracil y bella,
Afrodita,
revestida
de lirios,
si lo me lo permitieses
yacería en tu vientre
desarmado
sin más nostalgia
ni melancolía que enmendar
porque eres
la sed,
el agua,
el otoño,
el invierno y todas las estaciones
del año.


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