Un domingo de Noviembre
Un domingo de Noviembre
en Madrid
jugando al ajedrez
en una biblioteca
y escuchando
el concierto del agua
tras los cristales
al arrastrar los coches
el rastro de los charcos.
Hay trenes de tránsito,
pero no hay que desesperar
en arribar
al paraíso deseado,
pues es la paz de nuestra alma
la que nos lo traerá si es preciso.
Existe una puerta
al otro lado
de una que está cerrada.
Y uno sólo tiene que
dejar
que se dé la circunstancia
para que la llave
depositada en el alfeizar
brille
antes de ser entregada.
Mientras tanto,
construyo un poema
a la belleza
de los días lluviosos,
en la musical
estrofa
que forman
las nubes sobre las aceras.
en Madrid
jugando al ajedrez
en una biblioteca
y escuchando
el concierto del agua
tras los cristales
al arrastrar los coches
el rastro de los charcos.
Hay trenes de tránsito,
pero no hay que desesperar
en arribar
al paraíso deseado,
pues es la paz de nuestra alma
la que nos lo traerá si es preciso.
Existe una puerta
al otro lado
de una que está cerrada.
Y uno sólo tiene que
dejar
que se dé la circunstancia
para que la llave
depositada en el alfeizar
brille
antes de ser entregada.
Mientras tanto,
construyo un poema
a la belleza
de los días lluviosos,
en la musical
estrofa
que forman
las nubes sobre las aceras.
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