La rosa

La rosa,
cuyas espinas
dolieron al ser tocadas,
vivió una semana
en su perfume.

Tras el punto y aparte,
se transformó
en transitorio
homenaje
a la belleza de la vida.

De la tersura de sus pétalos,
el anfóreo tallo
del que
se desprende
su estructura.

Un adiós en la noche de domingo.

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