Oda a tus ojos
Tus ojos
son dos puertas que se abren
y por las que yo
me apresuro a entrar
como un viajero sorprendido.
Tras el laberinto,
glorietas
se muestran
y rescato el brillo
en los cristales
de las ventanas del castillo
que junto al
jardín
muestra un otoño
florecido.
Rosas amarillentas,
lirios blancos.
Liras, laúdes y arpas.
Hojas secas
descansan
en el suelo repleto
de hierba,
de los árboles
que desnudos se enseñan
en la mañana.
En este paraíso
escondido
tras tu mirada,
he rescatado
palabras,
el mapa
de un afecto
en coordenadas
de amor.
son dos puertas que se abren
y por las que yo
me apresuro a entrar
como un viajero sorprendido.
Tras el laberinto,
glorietas
se muestran
y rescato el brillo
en los cristales
de las ventanas del castillo
que junto al
jardín
muestra un otoño
florecido.
Rosas amarillentas,
lirios blancos.
Liras, laúdes y arpas.
Hojas secas
descansan
en el suelo repleto
de hierba,
de los árboles
que desnudos se enseñan
en la mañana.
En este paraíso
escondido
tras tu mirada,
he rescatado
palabras,
el mapa
de un afecto
en coordenadas
de amor.
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