No acepto la construcción del odio.
No acepto la construcción del odio.
Me opongo
y no colaboro
a esa sibilina estrategia
de desmontar
el sano edificio del amor.
Ante la descalificación
gratuita,
ante el desgaste excesivo,
no nos dejaremos amedrentar
por la mafia de Bari,
con sus juegos de palabras,
sus estrategias de manipulación de masas,
ni por el señor cortijero andaluz,
ni por la comandante de Toledo
y su ejército de maestros y maestras
aleccionados y controlados milimétricamente.
Hemos de aprender mucho
sobre la planificación escolar,
sobre la participación
de los padres y las madres
en la escuela.
Dialogar y no pontificar.
Estar abierto a cuestionarlo todo.
Me opongo
y no colaboro
a esa sibilina estrategia
de desmontar
el sano edificio del amor.
Ante la descalificación
gratuita,
ante el desgaste excesivo,
no nos dejaremos amedrentar
por la mafia de Bari,
con sus juegos de palabras,
sus estrategias de manipulación de masas,
ni por el señor cortijero andaluz,
ni por la comandante de Toledo
y su ejército de maestros y maestras
aleccionados y controlados milimétricamente.
Hemos de aprender mucho
sobre la planificación escolar,
sobre la participación
de los padres y las madres
en la escuela.
Dialogar y no pontificar.
Estar abierto a cuestionarlo todo.
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