Querida ausente (CI)

Querida ausente:

Hemos llenado en lo posible
el frasco del aroma de la ternura
y rociado las gotas
sobre el sobre cerrado.

Te he buscado en noches tibias
y en tardes de luz glauca
bajo un ocaso
que propone tu nombre.

En el alfeizar de la ventana
encontrarás una carta
que traerá historias
claras como la mañana.

Mas si el estanque
no descansa,
sembraremos
sonrisas de luna de plata.

Por el cristal cautivo
tu mirada callada.

Ya ves que no te pido
el discurso
sin demora
de la madrugada.

Sentiré no verte
a mi lado,
Stella del alba.

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