Querida ausente -CVIII-

Querida ausente:

He presenciado
el circo de la mentira y el teatro del absurdo
pero algunos actores y algunas actrices
no parecen tener bastante.

He hablado con sinceridad
y me han intentado abofetear
en público.
Los mejores boxeadores
no son los que más golpean
sino los que mejor encajan.

He visto el color de la luz del crepúsculo
y me ha recordado a tí.

En tu paraíso distante,
quisiera que de vez en cuando
me recordaras
y que la memoria
actuara como bálsamo
y que el beso que me diste
fuera el sello de la mejor de tus cartas.

¿Me has escrito sin yo saberlo?
No he leído las cartas que no escribiste.

Te amo, te deseo, mi cuerpo confabula
con el verso
y una onda de esperanza
se posa
sobre las calles por las que juntos no caminamos.

En esta tarde-noche de primavera, faltas tú.

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