Querida ausente (CXI)

Querida ausente:

Aunque en esta noche
no estés presente,
yo te voy a recordar
como si lo estuvieras,

como si todas las heridas
del amor
hubieran cicatrizado
y vinieras
como si fuera la primera vez,
sin veneno,
sin prisa,
sin heridas del amor.

Ahora que mi corazón
se ha derretido
tras un periodo de invierno
del alma,
que era una primavera dormida,

tengo que decirte
que eres bienvenida
a esta fiesta que perdura
más allá
de lo que lo hace
la luz del ocaso.

Madrid, jardín infinito
por donde caminan
las almas
huérfanas
de afecto.

¿Contribuirás
a este pacto
sin fecha de caducidad?

¿Harás que la luz del sol
brille más
allá de lo que lo hacen tus ojos?

Cuerpo celeste de universo unívoco,
¡muéstrame el camino!

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