Aunque todo arrancara con una broma cruel

Aunque todo arrancara con una broma cruel,
y no me la creyera del todo,
aunque siguiera con el interés
de intentar juntar instantes a tu lado,
y ello rara vez sucedía,
encaré al destino
y pudimos definir
el mapa de la tarde y sus fronteras.
Quizás no culminamos
pero no hay nada que lamentar
pues estamos vivos
y mi amor por tí sigue latiendo
con la fuerza del primer día.
Por senderos angostos,
por valles luminosos,
más allá de muros infranqueables,
he escrito versos por encima de paredes romas
que se extendían de manera casi infinita.
No importa cuando llegues si has de llegar.
Seguiré andando contra el desaliento
y coleccionando
fotogramas de vida
que entregarte a tu venida
y serás bienvenida,
en este lugar
o en cualquier avenida,
donde
podamos restituir el tiempo en la clepsidra,
o la primavera que emerge
en cada invierno sin tí.


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