Y viene un día en que todo vuelve a comenzar...
Y viene un día en que todo vuelve a comenzar...
La sonrisa que faltaba
vuelve a instalarse
en el rostro.
Será que a pensar y a penar
estamos acostumbrados
y que siempre hemos vivido con lo puesto,
y no nos asusta la interperie
ni la noche estrellada.
A estas alturas de la película,
el cine ya cerró,
salió el público y las luces apagaron
pero hay preguntas
que no necesitan respuesta:
ya no necesito saber
si alguna vez me has amado.
No hace falta que digas nada.
La vida se encarga de hacer encajar
las piezas de un puzzle ilimitado,
y el tiempo de curar las heridas
de los corazones.
Supongo que no todo en tí
es nieve, que has reído y has llorado,
y que después de este invierno
de emociones,
te traeré flores de abril
cuando vaya al campo
y las alamedas sin nombre
me recuerden el ruído del volar de los cisnes
junto al río grato.
Por favor, sonríeme, querida ausente, pues echo en falta tu sonrisa.
La sonrisa que faltaba
vuelve a instalarse
en el rostro.
Será que a pensar y a penar
estamos acostumbrados
y que siempre hemos vivido con lo puesto,
y no nos asusta la interperie
ni la noche estrellada.
A estas alturas de la película,
el cine ya cerró,
salió el público y las luces apagaron
pero hay preguntas
que no necesitan respuesta:
ya no necesito saber
si alguna vez me has amado.
No hace falta que digas nada.
La vida se encarga de hacer encajar
las piezas de un puzzle ilimitado,
y el tiempo de curar las heridas
de los corazones.
Supongo que no todo en tí
es nieve, que has reído y has llorado,
y que después de este invierno
de emociones,
te traeré flores de abril
cuando vaya al campo
y las alamedas sin nombre
me recuerden el ruído del volar de los cisnes
junto al río grato.
Por favor, sonríeme, querida ausente, pues echo en falta tu sonrisa.
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