Que tu recuerdo venga despacio

Que tu recuerdo venga despacio
y que no duela
y que no duelan
los suburbios de tu recuerdo.

Que sólo sea como una caricia,
como el beso que te guardo,
como una carta que te envío
sin remitente y a deshoras,
como la rosa que huele fragante
cuando es primavera
y como toda palabra
que invoca al acto
y apenas es promesa.

Que
tu sonrisa lumine la estancia
y mi abrazo con tu abrazo
forme una madeja de abrazos

Que retomemos
la lectura
del libro compartido
por donde quedó el marcapáginas

Que tu recuerdo venga despacio
y no sea recuerdo,
y así construyamos juntos
algo más que un efímero castillo de arena.

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