Mientras

Mientras
dura
este tiempo
de palabras que quieren ser,
y el acto no se ha unido totalmente con ellas,
quizás valga un verso o un conjunto de versos,
como piedras sobre un arroyo que nace,
para mostrarte, alma mía,
lo que mis manos te otorgan.

Mas el invierno es sólo una estación,
y la alegría es algo más que el desenlace
de una historia,
procuro llenarme
de satisfacción
y recordarte
tantas veces al día
como dicte
el impulso de la mente,
intermitente.

Si te escribo
a deshoras,
o compongo
asuntos que no tienen mucho sentido,
será que cada significado
es un latido,
y cada renglón se abastece del anterior
como si fuese el último que pudiera ser descrito.




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