Vengo hasta tí

Vengo hasta tí,
con las manos vacías
pero con la cabeza llena
de ideas que no caducan.

Hay tantos proyectos
que ilusionan,
tantas cosas que todavía
no te he dicho,
que el solo hecho
de poder llevarlo a cabo,
me resulta el más placentero de los presagios.

En la tarde, podrás ver las alamedas
que desfilan
como un ejército organizado
en la ribera del río
y un sol de invierno
que hace lucir
estampas de postal
que enviar a las amistades.

Pero no adelantemos acontecimientos.
Dejemos que la vida
nos componga
como versos desordenados
y cree pequeñas islas armónicas
disgregadas
donde construyamos
remansos de paz.


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