Amor
La noche pasada, Amor, yo te soñé
y de tu recuerdo vino el despertar dulce
y, al mismo tiempo, amargo,
por no tenerte en mi lecho para abrazarte,
besarte y subirte a mis altares mundanos.
Un poema no sirve para llevarte
entre mis sábanas
pero su utilidad estriba
en poder manifestar
en qué consiste la profunda
arquitectura
de esta pasión prolongada,
que se junta con el sentimiento,
y de todas las noches
que llevas ausentándote,
ya que al fin te encontré.
Por eso, Amor,
aquí te sigo esperando
en este rincón de la Noche
que decide mantenerse firme
y practicar la constancia
más allá de los apellidos
que empiezan por A o por S,
porque aunque pudieron llegar a importar,
uno confía en sus propias posibilidades.
Bailemos
el waltz de la Noche de Enero,
bailemos distantes
aunque no tenga noticias tuyas
cuando el fuego frío,
se haga caliente,
por el canal que conduce
el río de los versos.
y de tu recuerdo vino el despertar dulce
y, al mismo tiempo, amargo,
por no tenerte en mi lecho para abrazarte,
besarte y subirte a mis altares mundanos.
Un poema no sirve para llevarte
entre mis sábanas
pero su utilidad estriba
en poder manifestar
en qué consiste la profunda
arquitectura
de esta pasión prolongada,
que se junta con el sentimiento,
y de todas las noches
que llevas ausentándote,
ya que al fin te encontré.
Por eso, Amor,
aquí te sigo esperando
en este rincón de la Noche
que decide mantenerse firme
y practicar la constancia
más allá de los apellidos
que empiezan por A o por S,
porque aunque pudieron llegar a importar,
uno confía en sus propias posibilidades.
Bailemos
el waltz de la Noche de Enero,
bailemos distantes
aunque no tenga noticias tuyas
cuando el fuego frío,
se haga caliente,
por el canal que conduce
el río de los versos.
Comentarios
Publicar un comentario