Por las calles del centro

Por las calles del centro,
la soledad pasea con traje de fiesta,
y hay autobuses nocturnos
que llevan a borrachos
y gentes que trazan líneas desmedidas.

La ciudad conoce del exceso
y también de la alegría
de los habitantes de esta tierra
que siguen siendo felices a pesar de lo poco que tienen.

La civilización de plástico
que todo lo convierte al plástico
ha dejado el origen de lo auténtico a un lado
y ha convertido
este tiempo
es un panfleto publicitario.

Por eso,
es bueno salirse de la pauta
de la mercadotecnia establecida
y escribir por otro lado
siguiendo lo que decía Juan Ramón Jiménez.

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