Retrato de mi padre
Como monarca solitario
te visité
en pabellones de tu palacio de ancianos.
Confirmé
el color de tus ojos,
el tono de tu piel blanquecina
y esa indiferencia de décadas
que duraba
lo que resiste
la desidia en unos ojos
que apenas comunican.
Más allá del sendero,
junto al pantano de la tristeza,
Albolote era una estación de autobús
y Julio un mes herido
tras el silencio del ciprés.
Querido padre,
recreado padre,
imaginado padre,
¿qué se siente ahora
cuando tus ojos
se cruzan con los míos
y ves que te miro
de frente?
Nada... Supongo
que ahora
podrás descansar tranquilo.
El consuelo que te queda
proviene de una mentira.
Años más tarde,
me informaron de tu muerte.
Habías abandonado
este mundo
pero tu hijo apenas derramó
una sola lágrima por tí.
te visité
en pabellones de tu palacio de ancianos.
Confirmé
el color de tus ojos,
el tono de tu piel blanquecina
y esa indiferencia de décadas
que duraba
lo que resiste
la desidia en unos ojos
que apenas comunican.
Más allá del sendero,
junto al pantano de la tristeza,
Albolote era una estación de autobús
y Julio un mes herido
tras el silencio del ciprés.
Querido padre,
recreado padre,
imaginado padre,
¿qué se siente ahora
cuando tus ojos
se cruzan con los míos
y ves que te miro
de frente?
Nada... Supongo
que ahora
podrás descansar tranquilo.
El consuelo que te queda
proviene de una mentira.
Años más tarde,
me informaron de tu muerte.
Habías abandonado
este mundo
pero tu hijo apenas derramó
una sola lágrima por tí.
Comentarios
Publicar un comentario