Bajen de las alturas
Mala gente que camina y va apestando la tierra... Antonio Machado
A los altos magistrados,
a los dioses del Olimpo,
a los maestros pedantones
que no se inclinan ante los niños.
A las majestades,
a los médicos famosos,
a los curas que
sostienen con firmeza
el excelso metal
de su trono,
en vez de dar de comer
al hambriento
y dar de beber al sediento.
A los reyes,
a las reinas,
a los jefes y a las jefas de la tribu,
a los jueces y a las juezas
que dictan
sentencias
contra la memoria
y la pobreza.
A los que escriben
leyes de amnistia
eterna,
a los policías
que sirven
como perros de presa,
al poder del dinero
que
les pone un bozal
en la boca.
Bajen de las alturas,
y concedan
al pueblo
el poder,
mézclense con él,
trabajen por y para él.
A los altos magistrados,
a los dioses del Olimpo,
a los maestros pedantones
que no se inclinan ante los niños.
A las majestades,
a los médicos famosos,
a los curas que
sostienen con firmeza
el excelso metal
de su trono,
en vez de dar de comer
al hambriento
y dar de beber al sediento.
A los reyes,
a las reinas,
a los jefes y a las jefas de la tribu,
a los jueces y a las juezas
que dictan
sentencias
contra la memoria
y la pobreza.
A los que escriben
leyes de amnistia
eterna,
a los policías
que sirven
como perros de presa,
al poder del dinero
que
les pone un bozal
en la boca.
Bajen de las alturas,
y concedan
al pueblo
el poder,
mézclense con él,
trabajen por y para él.
Comentarios
Publicar un comentario