La lógica de la amistad
Un amigo no juzga, no censura
y
podemos hablar con él de cualquier asunto.
Mas luego en lo que al comportamiento social se refiere,
nos abre los ojos
para que despertemos y no permanezcamos dormidos
en el dulce letargo de la inconsciencia.
Luego hay enemigos disfrazados de amigos,
personas que nos abrazan
con una sonrisa intacta
mientras preparan la daga
con la que acuchillarnos por la espalda.
En nuestra visión,
es difícil discernir quién es digno de ser llamado amigo
pues la duda
sobre la distribución táctica de sus dobles juegos,
puede comprenderse pero no compartirse.
Decía el Principito, que lo esencial es invisible a los ojos.
En los jardines, donde no hay puertas ni ventanas,
son conjuntos cerrados
a los que no se accede ni uno se va.
y
podemos hablar con él de cualquier asunto.
Mas luego en lo que al comportamiento social se refiere,
nos abre los ojos
para que despertemos y no permanezcamos dormidos
en el dulce letargo de la inconsciencia.
Luego hay enemigos disfrazados de amigos,
personas que nos abrazan
con una sonrisa intacta
mientras preparan la daga
con la que acuchillarnos por la espalda.
En nuestra visión,
es difícil discernir quién es digno de ser llamado amigo
pues la duda
sobre la distribución táctica de sus dobles juegos,
puede comprenderse pero no compartirse.
Decía el Principito, que lo esencial es invisible a los ojos.
En los jardines, donde no hay puertas ni ventanas,
son conjuntos cerrados
a los que no se accede ni uno se va.
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