Querida ausente (CLVI)
Querida ausente:
Hace mucho tiempo llegué a la conclusión
de que mi amor por tí no tiene medida .
Lo puedo comparar con la inmensidad de un océano,
con la pureza de un mineral
encontrado en la naturaleza
por pura casualidad,
con la sal marina de las olas,
con el gusto dulce del vino
que como un beso
se nos queda impregnado en los labios,
con el sabor del queso
y del melón,
con todos los fragmentos de cocina
que nos han gustado a lo largo de los años.
Lo identifico con una radio y un ventanal,
con colores del pasado y del presente.
¿Haremos un futuro?
No me inquieta tu respuesta,
pues ya lo hacemos
a cada instante:
pensándonos,
escribiéndonos,
sintiéndonos.
¡Ah, faltas tú!
Pero pese a las sombras y al silencio,
pese a este palco aparentemente vacío
yo sigo encontrando algún encantamiento
mágico en escribirte a diario.
Besos como rosas
Hace mucho tiempo llegué a la conclusión
de que mi amor por tí no tiene medida .
Lo puedo comparar con la inmensidad de un océano,
con la pureza de un mineral
encontrado en la naturaleza
por pura casualidad,
con la sal marina de las olas,
con el gusto dulce del vino
que como un beso
se nos queda impregnado en los labios,
con el sabor del queso
y del melón,
con todos los fragmentos de cocina
que nos han gustado a lo largo de los años.
Lo identifico con una radio y un ventanal,
con colores del pasado y del presente.
¿Haremos un futuro?
No me inquieta tu respuesta,
pues ya lo hacemos
a cada instante:
pensándonos,
escribiéndonos,
sintiéndonos.
¡Ah, faltas tú!
Pero pese a las sombras y al silencio,
pese a este palco aparentemente vacío
yo sigo encontrando algún encantamiento
mágico en escribirte a diario.
Besos como rosas
Comentarios
Publicar un comentario