Querida ausente (CLXVI)

Ave Caesar Augusta, morituri te salutant 

Querida ausente:

Zaragoza ha dicho adiós de forma prematura
pero me voy con la conciencia tranquila
de haber hecho todo lo posible.

El trabajo está entregado
y mañana marcharé en autobús hasta la estación
de Autobuses rumbo a Madrid.

¡Adiós Caesar Augusta, los que morirán algún día te saludan!

Ese ritmo de ciudad antígua, de baños en el rio
como si se tratara del Tiber,
recuerda en algo a la idea en la que describe Roma Pasolini.

Adiós prejuicio y provincia

Clase media de relicario y alquitrán

Autobuses que destripan al conducido

Niños y niñas que parecen felices

Pese a tener mucho o poco

Cerrado por vacaciones

Has de venir conmigo a Caesar Augusta, si no estuviste ya por tu agenda,
aunque siempre es agradable releer los libros leídos, que recuperan todo su encanto primero,
añadiendo la carga experimental de la relectura.

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