Como dos gatos que pelean

En la madrugada,
mi calle
es la crónica de un palco vacío,
donde el público hace tiempo
que no se sienta a ver ninguna obra.

Como dos gatos que pelean,
una pareja discute en el interior
de un coche
por las llaves
saliendo a la fuerza de su interior
y él la arrastra por el suelo
varios metros.

Viene la policía.
Aparentemente todo vuelve a la calma.
Pero... Ella vuelve y le destroza la carrocería,
como regalo de Navidad.

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