La necesidad y el negocio

Cuando hay mucha necesidad
sale siempre un mal negocio.

Cuando la necesidad se relaja,
y se construye el tiempo presente y venidero
como si fuera una pequeña muestra de artesanía,
entonces todo cambia.

Porque ya no importan tanto
ni la necesidad ni el negocio
y la urgencia es relativa,
el objetivo
es sólo entonces
la búsqueda de la belleza
en cualquiera de sus formas,
en general,
y la recreación de tu hermosura,
en particular.

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