Como un sutil mortal
Como un sutil mortal
que se entretuviera
contemplando la hiedra sobre el muro,
y acostumbrado a la brillante
luz del sol que golpeara
a diario
los barrotes de una cárcel
imaginaria
donde viviera cautivo
por los preceptos de una educación
que cohibe, de una sociedad que juzga,
y de la que, tarde o temprano,
se liberará
con un impulso no violento
que deje atrás
el agua estancada de una acequia
abandonada
porque ya sus compuertas
nadie las abre.
que se entretuviera
contemplando la hiedra sobre el muro,
y acostumbrado a la brillante
luz del sol que golpeara
a diario
los barrotes de una cárcel
imaginaria
donde viviera cautivo
por los preceptos de una educación
que cohibe, de una sociedad que juzga,
y de la que, tarde o temprano,
se liberará
con un impulso no violento
que deje atrás
el agua estancada de una acequia
abandonada
porque ya sus compuertas
nadie las abre.
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