Mejor no esperar nada . Es preciso esperarlo todo.
Cada uno da lo que recibe
Luego recibe lo que da
Nada se pierde
Todo se transforma
Jorge Drexler
No hacía falta tanto,
ni siquiera invocar al exceso,
pero supongo que
en ese pulso mantenido
por la insistencia
uno alberga demasiadas esperanzas
y se siente decepcionado
porque no se cumplen
los primeros cálculos.
Por eso,
a estas alturas del partido,
es mejor no esperar nada,
es preciso esperarlo todo,
y dejar que la vida
dictamine,
componga el verso,
la estrofa alcanzable,
rescate lo mejor de la vivencia
compartida.
El rastro,
la cicatriz
nos trae huella de la experiencia.
¿Sabes quién era yo hasta conocerte?
Un barco sin rumbo,
perdido en la deriva
que proponen las mareas,
que se deslumbró por tu luz.
Y en esta mañana de diciembre,
en la que el otoño
deja hojas secas
sobre las aceras
y la lluvia las sella
como en un sobre
que se cierra
y en el que se entrega
una escueta carta de amor,
te envío
no sólo palabras,
te transmito ánimos
y alegría
para resistir el tiempo en que vivimos.
Luego recibe lo que da
Nada se pierde
Todo se transforma
Jorge Drexler
No hacía falta tanto,
ni siquiera invocar al exceso,
pero supongo que
en ese pulso mantenido
por la insistencia
uno alberga demasiadas esperanzas
y se siente decepcionado
porque no se cumplen
los primeros cálculos.
Por eso,
a estas alturas del partido,
es mejor no esperar nada,
es preciso esperarlo todo,
y dejar que la vida
dictamine,
componga el verso,
la estrofa alcanzable,
rescate lo mejor de la vivencia
compartida.
El rastro,
la cicatriz
nos trae huella de la experiencia.
¿Sabes quién era yo hasta conocerte?
Un barco sin rumbo,
perdido en la deriva
que proponen las mareas,
que se deslumbró por tu luz.
Y en esta mañana de diciembre,
en la que el otoño
deja hojas secas
sobre las aceras
y la lluvia las sella
como en un sobre
que se cierra
y en el que se entrega
una escueta carta de amor,
te envío
no sólo palabras,
te transmito ánimos
y alegría
para resistir el tiempo en que vivimos.
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